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De la mano de D10s: el legado de Diego Armando Maradona para la historia

El día de hoy, 25 de noviembre de 2020, ha fallecido el que para muchos (el autor de esta nota incluido) es el mejor jugador de todos los tiempos: Diego Armando Maradona Franco. El mundo entero llora la defunción del ‘10’ en un año en el que parece que más cosas no podían salir mal. El ‘Pelusa’ sirvió como ejemplo para toda una generación (a través de los videos de sus apariciones y el relato oral de aquellos afortunados que lo pudieron vivir en carne propia) de que uno puede salir del escondite más pequeño y humilde (Diego se crio en Villa Fiorito, uno de los barrios más peligrosos de Argentina), y llegar al escaparate más elevado, sin jamás dejar de ser uno mismo. Es esta autenticidad la que lo caracterizó a lo largo de toda su vida, tanto para bien como para mal.

Diego disputó tres copas mundiales con la selección argentina, y en una de ellas, llevó a su país a la gloria máxima. A las órdenes del profesor Bilardo, la ‘albiceleste’ venció a la selección alemana en el Estadio Azteca por 3-2 para consagrarse como campeona del mundo por segunda vez. Sin embargo, el momento más icónico de Maradona con su camiseta más querida, se dio dos partidos antes, en los cuartos de final. Fue entonces cuando la selección argentina se midió mano a mano con su máximo rival histórico (tanto futbolístico como político), Inglaterra. Diego anotaría dos goles ese día. En el primero, empujó el balón con la mano, cometiendo una acción claramente ilegal, pero a la vez desapercibida para el árbitro, que marcó sacar del medio, como si hubiera sido un gol totalmente legítimo. Desde ese entonces, se conoce a esa icónica jugada como ‘La mano de Dios’. Después de eso, el desde entonces apodado ‘barrilete cósmico’, cogió el balón en la media cancha, y cinco ingleses tirados después, había marcado el mejor gol de todos los tiempos. En ese mundial, Maradona tocó el cielo.

Si hay una ciudad fuera de Argentina que tenga a Diego Maradona en un espacio privilegiado, esa es Nápoles. Diego llegó a la ciudad sureña, en un momento en el que su club no representaba competencia para los equipos más poderosos del norte, como la Juventus o Milan. Sin embargo, de la mano del ‘Pelusa’, el Napoli se volvió un equipo altamente competitivo, y logró arrebatarles bastantes títulos a los equipos más emblemáticos. Entre esos, la Copa UEFA, que en ese entonces agrupaba a rivales de bastante mayor jerarquía, en comparación a su actual versión, la Europa League. Fue en esa etapa donde se dice que se vio al mejor Maradona en cuanto a producción futbolística y desequilibrio. Desde día de hoy, el estadio del Napoli ya no se llama ‘Stadio San Paolo’, pues ahora se llama ‘Stadio Diego Armando Maradona’.

Diego Maradona arrastra un legado totalmente inolvidable, que lo acompañará incluso después de la muerte, en los corazones de todos aquellos que lo vieron jugar, sea en vivo o en diferido. Si bien, fuera de las canchas no tomó buenas decisiones, él mismo tuvo la humildad de admitirlo públicamente, en su discurso de despedida. Es aquella una de las frases más icónicas de la historia del deporte, o tal vez la más icónica: ‘El fútbol es el deporte más bonito y más sano del mundo. Yo me equivoqué y pagué, pero la pelota, la pelota no se mancha’. Gracias Diego, gracias por enseñarnos tanto lo malo como lo bueno de lo que es ser futbolista, y gracias por demostrarnos que uno puede siempre vivir humilde y auténtico, sin importar las circunstancias. Siempre serás recordado como tú mismo lo dijiste: ‘Diego Armando Maradona: el que le metió dos goles a los ingleses, y uno de los pocos argentinos que sabe cuánto pesa una copa del mundo’. AD10S.

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