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Daniel Peredo: “Mi estilo de trabajo no tiene que gustarle necesariamente a todos” | ENTREVISTA

(Entrevista publicada el 31 de marzo del 2016) Daniel Peredo abrió las puertas de su intimidad a Zona Fútbol y en una entrevista exclusiva comentó pasajes de su vida como periodista, el actor frustrado que lleva dentro y el día que Markarián le dijo que pare de narrar fútbol en el Perú. ¿Te la vas a perder?

Por: Harold Asorza
@Hasorza7

Avanzamos por la Vía Expresa en dirección a Miraflores cuando a lo lejos se ve la torre RPP. Ahí nos espera Daniel Peredo. El futbolista no frustrado del periodismo deportivo, quien ha anotado goles en todas las plataformas de los medios de información.

Daniel Peredo es hoy el periodista deportivo – futbolero- más reconocido en el país. Salió de abajo, comenzando en radio Callao, en la que pocos los escuchaban y terminó siendo imagen de un canal de televisión con mucha sintonía. Mérito que aún lo reconoce con mucha humildad. Ya ha terminado el primer tiempo del partido en edad y acaba de empezar el segundo.

Con las ganas de siempre y con mucha buena onda, nos recibe en las oficinas de Radio Capital, cuarto piso del Grupo Radio Programas. Acomodamos un par de sofás y empieza la charla.

¿Cuándo comenzaste en el periodismo, pensaste en ser un referente como lo eres ahora?

Yo trato de hacer mi trabajo de la mejor manera posible. Es lógico que se pueda pensar eso por mi presencia en la televisión; pero, yo hago mi trabajo sin pensar en lo que me pueda dar, algo que creo es que muchos chicos cuando empiezan tratan de buscar principalmente: salir en la tele, tener prestigio y fama.

Tus inicios…

Comencé practicando en Radio Callao en el año 1986 gracias a un amigo de carpeta, Carlos Salinas (director del diario deportivo Líbero). Estuve ahí tres meses y después pasé al diario ‘Ojo’. Desde ese momento llevo 26 años haciendo esta labor de manera ininterrumpida en distintas plataformas.

¿Siempre quisiste ser periodista?

Sí. Eso lo tenía claro desde el principio. Me gustaba jugar fútbol, pero siempre de una manera recreativa. Lo que me apasionaba más era escuchar las transmisiones, las informaciones de los partidos. Mi niñez está marcado por una época muy radial, la televisión era solo Selección Peruana. Entonces, yo desde los 12 años, ya tenía definido lo que quería hacer luego.

Entonces no eres un futbolista frustrado…

No. Soy un actor frustrado (risas).  Pero, pude tener mis cinco segundos en la pantalla gigante en una película de Aldo Miyashiro, en la que hago de un presentador de noticias.

“Muchos chicos cuando empiezan tratan de buscar principalmente: salir en la tele, tener prestigio y fama”

¿Ser mediático te ha generado algún descontento alguna vez?

No necesariamente. A quién le va desagradar un dulce…

Ahora, estar en todas la plataformas de información, debe generar una organización complicada

Justo por eso tuve que dejar de escribir en El Comercio. Ahora tengo las mañanas un poco más tranquilas. Uso ese tiempo libre preparándome para lo que será todo el transcurso del día. Me gusta dormir así que cuando mis hijas se van al colegio aprovecho para descansar un poco más.

Prácticamente mi horario es de dos de la tarde a once de la noche. Y no hay muchas sorpresas ahí. El tráfico también genera que cambiar de sitio, por ejemplo, tengo programa en la tarde en Capital y luego tengo un hueco antes que empiece en el de RPP, que a veces lo uso para volver a mi casa o sino me quedo. Y termino el día con el programa de la televisión (Días de Fútbol).

Todo eso genera que no tengas mucho tiempo con la familia. ¿Es complicado para ti eso?

Es complicado para ellos. Es mucho más sacrificado para ellas que para mí. Porque yo salgo a hacer lo que me gusta, pero obvio me gustaría dedicarle más tiempo a mis hijas y esposa. Sin embargo, valoro mucho ese sacrificio que hacen ellas. No es fácil en una relación, que la presencia del padre se ausente el domingo, el día más familiar de todos, cuando tienen descanso. Entonces trato de aprovechar al máximo el tiempo que tengo con ellos.

Daniel mira su celular para informarse en todo momento.  Dice que el periodista no solo debe informar, porque hoy todo ya está en ese ‘aparatito’.

Decía Maldini que de fútbol saben todos y a la vez nadie sabe…

El fútbol es una actividad mundial. Hoy todas las personas que pueden verlo se sienten con el derecho de opinar. Y no solo a eso, también se sienten con el derecho a cuestionar y descalificar. Eso más la ayuda que dan las redes sociales, lo hacen en mayor medida. Pero, las personas que están vinculadas a esto (el fútbol), tienen que saber sobrellevarlo y convivirlo.

Los ‘trolls’ del Twitter…

El otro día vi que un huevito (usuario de redes sin identificación) sin seguidores (troll) insultaba y faltaba al respeto a un tipo reconocido que tenía un peso dentro de la carrera y de la profesión. Hay que estar adaptados para ver de qué manera uno puede sumar las cosas que te dicen en las redes y dejar de lado las cosas que no te aportan.

Imagen

Hoy si te equivocas te lo hacen saber inmediatamente…¿El periodista se puede equivocar?

Por supuesto que se puede equivocar. El periodista como cualquiera puede hacerlo. Pero, se valora el hecho de que estar siempre en observación te genera una mayor concentración, de responsabilidad y preparación en las informaciones, para equivocarte lo menos posible.

¿Y sientes que muchos periodistas se creen dueños de la verdad?

Yo siento que muchas veces los periodistas, creemos que no nos equivocamos. Hay quienes creen ser dueños de la verdad y eso no es así definitivamente.

El miedo a la cámara de televisión…

A pesar de tener varios años de experiencia haciendo tele, cada vez que la luz roja se enciende y comienza la cuenta regresiva para salir al aire, da una sensación, no sé si es de miedo, pero es algo difícil de explicar.

Las puertas de las oficinas de Capital se abren y varios colegas saludan a Daniel Peredo, él, con cortesía, le responde las palabras, mientras sigue viendo su celular y pasando el dedo por la pantalla. Algún mensaje privado o un gol ha ocurrido. Ahora sí hablemos de algo más directo…

¿Cómo ves el fútbol en el Perú?

Los entendidos dicen que el fútbol es un pretexto para ser feliz, pero en el Perú es para ser triste.

Se dice que no criticaste mucho a la Federación de Fútbol Peruana, específicamente a la gestión de Manuel Burga

Hay gente que instaló eso y la gente lo tomo así. Hay una observación en mí que se fue creyendo y por eso ocurrió ese tema. Yo considero que mi estilo de trabajo no necesariamente le tiene que gustar a todo el mundo. Mis análisis eran más vinculados al juego de fútbol a que a una realidad dirigencial, porque eran netamente políticas del medio donde trabajo (CMD – Media Networks).

No obstante, no significa que no lo haya hecho. Invito a que lean mis columnas en El Comercio donde sí lo hice.

Manuel Burga como presidente de la FPF…

He tenido una postura crítica con él en lo que hizo en la Federación, concluyendo que Manuel Burga era un dirigente que pensaba más en su conveniencia que en su convicción.

Si la gente quiere entenderlo de otra manera, es su opinión, yo no voy a ir por los medios donde trabajo dándole a la gente lo que quiere escuchar.

Va por su botella de agua y se acomoda nuevamente en el sofá negro bajo el letrero grande que dice ‘Capital’.  Esta vez hubo un poco más de serenidad en la respuesta.

Ahora que ya no están transmitiendo los partidos del torneo local cada fin de semana ¿Cómo lo estás sintiendo?

Lo tomo con tranquilidad. Siento que me ha generado un refresco a cuando tenía que narrar siempre.

Sentiste alguna vez que ¿te aburriste de tanto fútbol?

No. Nunca me aburrí ni me aburriré. Porque lo que veo lo disfruto. Es más, seguiré viendo ftbol hasta el día que me muera.  Pero, ojo que también me gusta el tenis por ejemplo, Rafael Nadal es un deportista que admiro mucho.

“mi estilo de trabajo no necesariamente le tiene que gustar a todo el mundo”

El día que prometió dejar de narrar

Una vez cuando estaba en la Videna me crucé con Sergio Markarián (ex entrenador de la selección peruana) y conversando con él, me dijo: ‘Ay Daniel, el Perú necesita comentarista como tú, deja de narrar y comenta los partidos de la selección’. Entonces hicimos una apuesta, si es que él clasificaba al mundial con la selección, yo dejaba de narrar para siempre.  Eso no ocurrió… (Risas)

Daniel cierra la conversación con una anécdota sobre la pasión por lo que uno hace.

Luego de la muerte de mi padre, algo más que me haya afectado tanto así, fue el fallecimiento del Veco (Emlio Lafferranderie, periodista deportivo). Una vez estaba de viaje en el norte, cuando en eso quise comprarme un periódico para leer un poco, me consiguieron un Comercio; voy a la sección de deportes y en la contratapa leo una columna del Veco titulado ‘Los sonámbulos de la raqueta’, campeonato de tenis que había acabado a las 4:30 a.m. lo que quiere decir que el tío se había quedado despierto hasta esa hora y luego se puso a redactar para la nota del diario; porque él decía que uno debe escribir en el momento de la acción, no después, ya que, si te duermes las ideas de tú cabeza van a cambiar y serás otra persona.

Eso me ha marcado mucho porque uno ve la pasión que tenía Don Emilio por la profesión y el deporte, para realizar eso, no era necesario hacerlo para su edad (más de 70 años), ni tal vez saludable, pero lo hizo.

No sé si acabaré trabajando hasta esa edad como lo hacía él, pero sí estoy seguro que seguiré consumiendo el deporte siempre.

Daniel, ¿lo mejor de tu profesión?…

Lo mejor de hacer el periodismo deportivo es que te pagan por hacer lo que más te gusta, es un privilegio.

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